25 agosto, 2013

Virginia Woolf

"No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes, las enfermedades las que nos envejecen y nos matan; es la manera como los demás miran y ríen y suben las escaleras del autobús."

Caminando entre estanterías apareció ante mí, como una especie de señal, Virginia Woolf. Bueno, no ella sino unos libros, a primera vista insignificantes, en los que lo único que parecía destacar era su nombre: V-i-r-g-i-n-i-a W-o-o-l-f. Tras leer la sinopsis de uno de  aquellos grandes misterios esparcidos ante mí, me lo llevé casi por pura intuición. Fue algo más físico que racional. La piel de gallina y el nudo en la garganta no engañan. No me engañaron, de hecho. 

"Vivimos sin un futuro. Eso es lo sorprendente: con las narices apretujadas contra una puerta cerrada."

Como una de las más grandes novelistas de principios del siglo XX, Virginia Woolf llevó una vida con importantes altibajos y depresiones periódicas; lo que hoy llamaríamos trastorno bipolar. Y, sin embargo, ella,  una mujer de mentalidad profunda y compleja, reflejó en sus obras una inteligencia desbordante, detallista. Todo aquello plasmado sobre el papel está en completa armonía con su forma de ver la vida. Y es esta mirada (hacia atrás) - que imagino yo, que casi puedo ver -, en un gesto de tristeza por dejar a su espalda un mundo que, por comprenderlo profundamente, fue incapaz de amarlo u odiarlo en su totalidad, la que explica el suicidio que cometió en marzo de 1941. Metió su tristeza, ansiedad, desesperación, decepción, melancolía, enfermedad y, por qué no, su amor y felicidad en los bolsillos de un abrigo largo que no podía resguardarla más que del frío. Dejó fuera la esperanza. A parte de eso, sólo necesitó unas cuantas piedras, que no hacían más que aumentar el peso de la vida sobre sus hombros, y un río. 

Más de setenta años después, sus obras siguen brillando por esa visión tan intensa, realista y, en definitiva, magnífica. Para mí, ya no sólo brilla su nombre en la portada de mi ejemplar de Las Olas: brilla cada palabra, cada frase. 

"La muerte es el enemigo. La muerte es contra lo que cabalgo con la espada envainada y el pelo flotando al viento."

6 comentarios:

  1. Extraordinaria mujer y escritora. Lástima su final, porque podría haber dejado todavía más obras importantes.

    Un saludo
    Gracias por compartir.
    Rosa

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    Respuestas
    1. Es cierto, ojalá hubiese escrito hasta hacerse vieja. Como ella, muchos grandes genios y artistas han muerto jóvenes. Qué pena. habrá que conformarse con lo que nos dejó.

      Un beso :)

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  2. Dios, que cosa tan poética y emotiva has escrito sobre esta escritora :D
    No he leído nada de esta mujer y la verdad es que ahora me dan ganas... Una pena que acabara como acabó
    Genial Entrada.
    Un beso, Raxx
    (¡¡Hola!! soy nuevo en tu blog, un beso.)

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario y por seguirme :) Si te ha llamado la atención,¡anímate a leer algo de ella!
      Un beso :)

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  3. Yo, como en el comentario anterior, tampoco conocía a esta escritora. Pero has sembrado en mí la semilla de la curiosidad. Leeré alguna obra suya, estoy segura de que me encantará. ¡Gracias por la información!

    Bostezos :)

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  4. Yo sí conocía la autora pero no he leído nada de ella y la verdad es que tengo muchísimas ganas de hacerlo, a ver si pronto consigo algún libro suyo.

    Besos!

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