19 abril, 2013

Madame Bovary, de Gustave Flaubert


Madame Bovary, de Gustave Flaubert
Alianza Editorial.
293 págs.

Es cierto que lo he  leído de no ser porque 2º de Bachillerato lo requiere pero hoy, después de un par de semanas desde que terminé la historia de Emma Bovary tengo que decir que ha sido una delicia.

Lo reconozco: es un libro lento. No en el buen sentido, no. Pero tampoco creo que pretenda entretener en el más sentido estricto de la palabra. Es más complejo que eso. En el exámen de Selectividad seguramente tenga que hacer un estudio, valoración de esta lectura. Pero yo hoy me limito a contaros lo que fue pasando por mi cabeza mientras leía a Flaubert. Por algo ha pasado a la historia; él y esta novela. Eso es lo que me repetía a mí misma durante las largas descripciones de cada mínimo detalle. Pertenece al movimiento literario del Realismo y, por tanto, pretende que las imágenes traspasen el papel. Si bien es verdad que esas interminables descripciones de paisajes a mí no llegaban a emocionarme, sí lo han hecho los profundos análisis de los personajes de esta novela. Emma es una mujer con ansia de vivir lo "invivible", de experimentar lo impensable; busca algo, la felicidad, sumida como está en una profunda insatisfacción, desesperación diría incluso. El arrepentimiento de haberse casado con un hombre al que no ama, al que desprecia asqueada por su inutilidad, no deja de empujar en las puertas de su conciencia y lo que antes parecía un buen matrimonio ahora parece una piedra que cargar día trás día. Pero lo que Emma realmente está condenada a cargar no es a su marido; su marido no es más que otra prueba de lo inalcanzable de su objetivo. A Emma le resulta imposible ser plenamente feliz por las altas expectativas, los ideales que se va marcando a lo largo de su vida. Busca desesperadamente algo más, siempre algo más lo cual no le deja ser consciente de lo que tiene. Parece una lección moralista pero no; es algo mucho más complejo que ahonda en las profundidades del corazón humano, de cómo el ansia de vivir puede matar.

No es sólo infelicidad respecto a su matrimonio. Es hambre voraz intelectual y cultural y es, sin embargo, egocentrismo puro y duro. ¿Me cae bien Emma? No. ¿Entiendo sus sentimientos? Absolutamente. ¿Apruebo lo que hace? Ña. Ahí es donde se me plantea el problema moral pues esa sensación que te oprime, la sensación de que ni tu presente ni tu futuro está en tus manos. ¡No sólo de eso! Está en las manos de otros, de la sociedad que te rodea, que te roba el oxígeno con cada mirada, palabra o gesto que haga.
Flaubert me ha transmitido todo eso y mucho más. El amor, la gran decepción de su vida; la felicidad; el gran tesoro perdido y nunca encontrado. Podría hablar de otros personajes pero entonces no acabaría nunca. Cada uno de ellos es complejo en todos sus aspectos tratándose mediante ellos temas como la religión, la política, la moral, las clases sociales...

No pensé que iba a gustarme tanto cuando empecé a leerlo; el ritmo y las extensas descripciones se me hacían pesadas pero continué (principalmente porque tenía que leerlo para el instituto, aunque creo que lo hubiese hecho de todas formas) y ahora me alegro enormemente. Por algo es una obra maestra y Flaubert un genio de las palabras. Cada personaje está perfectamente retratado tanto física como psicológicamente. Y es en ese aspecto interior de cada uno de ellos en los que Flaubert ha conseguido mi completa admiración. Sabía desde el principio cómo acababa y, aún así, me ha atrapado. La infinita insatisfacción y búsqueda de la felicidad, inalcanzable para el ser humano, es algo muy presente en esta historia que ha pasado a formar parte de la literatura occidental así como de miles y miles de lectores que mantienen su propia búsqueda.

Si queréis leer algún clásico os lo recomiendo encarecidamente. Y si no también :)

6 comentarios:

  1. Hace tiempo que quería leerlo

    Si puedes pásate por mi blog

    http://sweet--panic.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. Me encanta leer los libros más actuales, pero de vez en cuando también me pica el gusanillo por atacar algún clásico. Sin duda, me apuntaré éste que como muchos otros (y por desgracia) aún no he leído.

    Un abrazo; desde la biblioteca de Seshat,
    Nimue

    ResponderEliminar
  3. Me gustaría mucho leer este libro. A ver si puedo hacerlo pronto, porque tengo los clásicos un poco apartados.
    Un beso ^.^

    ResponderEliminar
  4. que ganas le tengo a mi amado flaubert *-*

    ResponderEliminar
  5. Ay, los ideales que nos marcamos... Me encantan los temas que se tratan en esta novela. Debería probar a leerlo, un buen clásico siempre me emociona.

    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
  6. Muy interesante la nota. Felicitaciones!

    Yo personalmente creo que Madame Bovary es uno de esos libros que marcan umbrales, por miles de razones. Admito que es un poco pesado, pero al analizarlo se vuelve fascinante

    Justamente armé una nota en mi blog al respecto donde mencionó lo que me llamó la atención en un análisis informal.


    Te invito a leer mi nota y comentarla!!

    http://viajarleyendo451.blogspot.com.ar/2013/06/50-sombras-de-madame-bovary.html


    También, si querés podés seguirme en:

    https://www.facebook.com/sivoriluciano


    Subo notas de literatura, cine, humor y cultura en general. Saludos!!

    Luciano

    ResponderEliminar

No pongas SPAM y a lo mejor visito tu blog. Ponlo y no lo visitaré nunca.